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Tal y como os hemos comentado en anteriores entradas de nuestro blog, hay ciertas cuestiones que siempre debemos tener a la hora de maquetar nuestro libro para llevarlo a la imprenta: el desarrollo de la portada, las líneas huérfanas y viudas o la importancia de los blancos y del sangrado. Hoy os indicamos algunas cuestiones que también son fundamentales para lograr el mejor resultado posible.

Estos pequeños detalles hay que tenerlos en cuenta y corregirlos, la mayoría de la veces por cuestiones estéticas, pero que nos ayudarán a dar a nuestra publicación un aspecto más profesional y cuidado.

Pero si no tienes tiempo o medios para solucionar estos detalles, siempre puedes encargarnos a nosotros la maquetación de tu libro.

La numeración de las páginas

La numeración de las páginas es un tema al que no le damos importancia que merece, ya que esperamos que el programa de maquetación con su infinita sabiduría, nos lo solucione por sí mismo. Sin embargo, si nosotros le ayudamos el resultado será mucho mejor.

Para ello, hay que tener en cuenta que hay páginas que no se deben de numerar, por una parte porque no es necesario y por otra por cuestiones estéticas.

NO se numeran: las páginas en blanco, las separatas que sólo tienen un titular, la portada, la portadilla, la página de créditos, la de agradecimientos y en general las páginas que no tienen un bloque de texto seguido.

Cuando hablamos de no numerar, es de forma física, no se trata no contar dichas páginas, que sí se cuentan a la hora de imprimir. Incluidas las páginas en blanco del principio, llamadas de “respeto”.

La primera página que nos encontramos en un libro es la 1, que está a la derecha, la siguiente es la 2 ,que está a la izquierda (ya hemos dicho que al ser blancas no las numeramos, pero si que las contamos), la siguiente es la 3 a la derecha y así sucesivamente. Siguiendo este sencillo esquema veremos que las páginas de la derecha siempre son impares y las páginas de la izquierda siempre son pares. Si a mitad del libro nos encontramos que ha cambiado el esquema es que algo está mal, deberemos de volver al principio y revisarlo.

La colocación de la numeración en la página es una cuestión de gustos.

ejemplo de cabecera y numero de pagina que hay que quitar

Los textos de cabecera

Con estos textos hay que seguir la misma tónica que con la numeración. Este texto no tiene que aparecer en: páginas en blanco, separatas, portada, portadilla, créditos, agradecimientos, y además, en los principios de capítulo, pues no queda bien que se repita el titular, a parte de romper el blanco de la página.

la cabecera a principio de capitulo no hay que ponerla

El comienzo de los capítulos siempre en página derecha

En la forma tradicional de compaginación los comienzos de capítulo empiezan siempre a la derecha, procurando que el texto seguido finalice en página izquierda y, a ser posible, con un buen número de líneas. Si se puede, hay que procurar que ocupe un tercio de la página pero si no es posible, dejaremos la página de la izquierda en blanco y comenzaremos el capítulo en la página de la derecha.

El comienzo del capítulo lo desplazaremos hacia la parte inferior y el bloque de texto ocupará los dos tercios inferiores. Si el nuevo capítulo tiene un titular, este quedará dentro del tercio superior de la página.

ejemplo de compaginacion de un libro

Los párrafos

Hay distintos tipos de párrafo, los más básicos son: párrafo ordinario, francés, en  bandera o triángulo español.

Con el ordinario, siempre queda bien sangrar la primera línea del párrafo. Siempre tiene que ser el mismo ya que ayuda en la lectura, advirtiéndonos del comienzo del párrafo y quita la sensación de ladrillo del bloque de texto. Otra opción al sangrado es dejar una línea en blanco entre los párrafos pero, según libros, no queda bien.

Tengamos también en cuenta cómo acaba el párrafo: siempre hay que procurar que queden varias palabras, que ocupen como mínimo un tercio del ancho es lo ideal.

ejemplo de parrafo corto que hay que quitar

Con estas consideraciones, el resultado final de la maquetación del libro será mucho más armónico y equilibrado.

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