¿Libro en tapa dura? ¿Cartoné? ¿Rústica? ¿Tapa blanda? ¿En qué se diferencian? Muchas veces surgen dudas sobre los tipos de encuadernación de libros que existen. En este artículo resolvemos las consultas más comunes sobre la encuadernación de libros y os mostramos la variedad que ofrecemos a nuestros clientes en nuestra tienda online.

Encuadernación de libros y sus tipos

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Encuadernación de libros

Llamamos encuadernación de libros al proceso de cosido, pegado y fijado de hojas o de pliegos de papel y a la fabricación de una tapa o cubierta para proteger una publicación (libro, tesis, revista, etc.) y mejorar de este modo su presencia y utilidad.

Los tipos de encuadernación de libros son muy variados. Dependiendo de la función, la utilidad y los objetivos de la publicación, pueden ir desde encuadernaciones muy sencillas (un simple grapado o un gusanillo), hasta verdaderas obras de arte, que consiguen proporcionar al objeto un carácter exclusivo y único, convirtiéndolo en elemento de coleccionista.

En este artículo nos centraremos en los tipos de encuadernación que existen y que ofrecemos en nuestra tienda online.

Recuerda que tenemos los mejores precios de impresión y encuadernación de libros y que puedes encontrar diferentes calidades y características para encontrar la impresión que más se adapta a tu proyecto.

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Si tienes prisa o no te apetece leer todo el artículo puedes ver este vídeo, en el que explicamos con todo detalle las mejores técnicas para encuadernar un libro.

Encuadernación de libros en tapa dura

libro en tapa dura

La encuadernación en tapa dura también es conocida como encuadernación en cartoné.

En este sistema, las hojas que conforman la tripa del libro se cubren con una tapa de cartón rígido de 2 o 3 mm. de grosor. Este cartón se forra con un papel o una tela sobre la que se imprime el título y el diseño de la cubierta. Se trata de la forma de encuadernación que mayor apariencia, solidez y resistencia proporciona al libro.

También es el sistema más costoso, porque utiliza un mayor número de materiales y el proceso de manipulación implica más etapas y mayor complejidad. Los libros en tapa dura se componen de la tapa de cartón, las guardas (que es un díptico de papel que une la tapa al contenido) y la tripa del libro o taco, que son las páginas interiores cosidas o encoladas.

En el caso de las ediciones de lujo, los libros pueden ir forrados en tela o en piel (natural o sintética) y se decoran con grabados, dorados, refuerzos, etc. Las ediciones más económicas suelen utilizar papeles impresos en color para recubrir el cartón de la cubierta.

Encuadernación de libros en tapa blanda cosida

libro en rustica cosida

También denominada tapa rústica o encuadernación perfecta (perfect binding). Es el tipo de encuadernación más utilizada, consiste en una cartulina gruesa que abarca la portada, lomo y contraportada, y que se pega con cola a las hojas del libro por la parte del lomo. Las hojas del libro se agrupan en cuadernillos (habitualmente, de 16 páginas) que van cosidos entre sí con hilo vegetal y que, posteriormente, se pegan a la tapa. Puedes ampliar información en nuestro post sobre los libros cosidos.

Este sistema es más económico que la tapa dura y se empezó a usar masivamente a principios del siglo XX, cuando los avances técnicos permitieron aumentar las tiradas de los libros, abaratando considerablemente los gastos de producción. En este periodo surgieron también las primeras ediciones de bolsillo, democratizando el acceso a los libros y la cultura.

Encuadernación de libros en tapa blanda encolada

Este tipo de encuadernación es muy similar a la anterior pero con una diferencia: las hojas del libro van cortadas y encoladas directamente a la tapa. También es conocida como encuadernación rústica fresada.

Esta clase de encuadernación se emplea habitualmente para libros impresos en digital, revistas, ediciones económicas, etc. Al tratarse de un sistema muy económico es el que más suelen emplear nuestros clientes de nuestra imprenta online.

A menudo se denomina también encolada a la americana, porque se empleó de forma masiva para encuadernar ediciones de bolsillo pulp, cómics, fotonovelas, etc. en los Estados Unidos a mediados del siglo XX.

Seguro que alguna vez os ha pasado que, mientras leíais, un libro encuadernado en rústica fresada empezara a perder hojas para vuestro desespero. Eso es debido a que las colas que se empleaban antiguamente solían perder flexibilidad con el paso de los años y las hojas se soltaban de las tapas. Hoy en día las colas y adhesivos empleados aguantan mejor el paso del tiempo e incluso han aparecido algunas muy resistente como la cola PUR (poliuretano) que garantizan una alta durabilidad, actualmente ya no existen problemas de rotura con las encuadernaciones encoladas.

Encuadernación grapada

libros grapados

En este sistema, las hojas se doblan por la mitad formando un único cuadernillo de dípticos que se grapa en el centro del pliegue (a caballete) con una o dos grapas (en función del tamaño de la publicación). Es una forma económica de encuadernar revistas, fanzines, cómics, manuales, etc.

El número de páginas que se puede grapar varía en función del tipo de papel. Lo más habitual es que las publicaciones tengan entre 8 y 36 páginas ( 2 y 9 hojas grapadas). Aunque actualmente se pueden encuadernar catálogos grapados de 48, 64 páginas o incluso más.

Todo depende del grosor del papel que se utilice (tanto en el interior como en la cubierta) y del carácter de la publicación.

Encuadernación en wire-o o espiral doble

libros en espiral

Es un método de encuadernación que consiste en perforar una línea de agujeros en el lado del lomo y pasar una espiral de alambre o plástico por los orificios, para que las hojas queden sujetas.

La espiral a menudo se reemplaza por un sistema industrial de doble espiral que resulta más económico y sencillo de colocar y se conoce con el nombre de wire-o.

La tapa de las publicaciones encuadernadas en espiral puede ser de cartulina o de cartón forrado en papel, para que la publicación tenga mayor consistencia. Es un tipo de encuadernación muy útil para libretas, agendas, catálogos de productos y manuales de trabajo que necesitamos se mantengan abiertos encima de una mesa o se puedan abatir sobre sí mismos.

Se trata de un sistema muy práctico y, aunque su aspecto se diferencia bastante de los libros clásicos, es perfecto para ciertos usos (por ejemplo, agendas, libros de cocina, etc.)

Pasos para encuadernar

Los pasos para realizar una encuadernación varían en función de la encuadernación elegida, si es cosida o encolada, si es tapa blanda o tapa dura pero, a grandes rasgos, podemos establecer las siguientes pautas:

Para libros encolados, que normalmente se realizan mediante impresión digital:

  1. Impresión.
  2. Corte para separarlos individualmente.
  3. Encolar y cubrir con la portada.
  4. Cortar por los tres lados para dejarlo igualado (desbarbar).

Para libros cosidos:

  1. Impresión.
  2. Plegado.
  3. Alzado.
  4. Cosido.
  5. Encolar y cubrir con la portada.
  6. Cortar por los tres lados para dejarlo igualado (desbarbar).

Para libros grapados:

  1. Impresión.
  2. Plegado.
  3. Alzado.
  4. Grapado.
  5. Cortar por los tres lados para dejarlo igualado (desbarbar).

Para libros en wire-o:

  1. Impresión.
  2. Corte para separarlos individualmente (si es una gran cantidad se imprime en offset con lo que hay que plegar y alzar).
  3. Perforar.
  4. Añadir portadas y poner anillas.

Si son libros en tapa dura, la portada se fabrica con un proceso diferente y, en lugar de cubrir con la tapa blanda, añadimos guardas y cubrimos con la tapa dura.