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Los ‘llibrets de falla’, señas de nuestra identidad fallera

Vamos a hablaros de la historia de los llibrets de fallas. En València, el mes de marzo es la época del año en que ya empezamos a notar que los días son más largos, las noches más cálidas, y las ganas de salir a la calle mucho más intensas… Nos vienen los aromas típicos del periodo primaveral: los naranjos en flor, los jazmines… Pero también otros olores empiezan a hacer su aparición en nuestro imaginario: los buñuelos, el chocolate, la pólvora… Y es que, para los valencianos, la llegada de la primavera tiene una referencia muy clara que marca nuestra identidad: las Fallas.

Se trata de la gran fiesta por antonomasia de los valencianos cuya proximidad en el calendario moviliza a los cientos de casales y juntas falleras a ponerlo todo a punto para su celebración. A lo largo del año decenas de miles de falleros se reúnen en comisiones y agrupaciones para preparar unas fiestas que marcan el cambio de estación y describen el carácter festivo y desinteresado de los habitantes de este trozo del Mediterráneo. Meses de preparación para organizar unas actividades y erigir unos monumentos que, en la mágica noche del 19 de marzo (día de San José), serán consumidos por las llamas.

Pero no todo arde y es olvidado después de las Fallas. Hay un elemento que queda en el tiempo y año tras año va trazando un rastro que ofrece valiosa información y testimonio de la evolución e historia de cada una de las fallas. Se trata de los llibrets de falla, las publicaciones que sirven para difundir el programa de actividades de los casales, elementos que para nosotros tienen una especial importancia, pues llevamos más de 20 años imprimiéndolos. Por ello le dedicamos este post que esperamos que os guste.

Los llibrets de falla. Qué son y cuál es su importancia

llibrets de falla de diferentes medidas y orientacionesPara los no iniciados en el mundo fallero, el llibret es una publicación anual, generalmente financiada con pequeños anuncios de los comercios del barrio, en el caso de las comisiones más modestas, y con importantes anunciantes en el caso de las más grandes. Habitualmente tienen un formato de cuartilla. El llibret representa una pieza muy importante para un fallero, ya que perdurará en el tiempo como testimonio de las experiencias vividas en la comisión a lo largo de un año.

Las comisiones preparan durante meses lo que será su memoria gráfica del ejercicio en curso, para que no todo se pierda entre las llamas y poder recordar el año de emociones y preocupaciones vividas para que todo salga bien.

La evolución de los llibrets de falla

Son cada vez más las comisiones que amplían su llibret de falla con artículos de investigación, divulgativos e información sobre todo lo que tenga que ver, o se aproxime, al tema de las fiestas josefinas. Algunos llibrets de fallas son auténticas obras de arte, con un diseño y una maquetación muy cuidadas y son presentados a concurso.

En la actualidad, el llibret mantiene la estructura que ya tenía en 1940 y la mayoría consta de las siguientes secciones: saluda del presidente de la comisión; componentes de la junta directiva; listado de falleros y falleras, fotos de las falleras mayores de la comisión y poesías dedicadas a éstas, explicaciones de las fallas (grande e infantil), así como sus bocetos, programa de festejos, lista de recompensas de la Junta Central Fallera y actos más destacados durante el ejercicio.

Interior de llibrets de fallas

Cómo nace el llibret de falla

El llibret más antiguo editado que se conserva en la actualidad es obra de Josep Bernat i Baldoví, y data de 1855. A esta publicación entonces se la conocía como “relación y explicación de la falla”, ya que el término llibret de falla comenzó a utilizarse en 1890 y no se popularizó hasta comienzos del siglo XX.

Estamos casi seguros de que antes del registro del primer llibret, ya se hacían folletos explicando las fallas. Se conocían como las hojas volanderas de versos y contenían la explicación del monumento, podemos encontrar alguna copia de los años 1850 en los archivos municipales de la ciudad de València. Una de ellas es una hoja con versos que se pegaba en las fachadas alrededor de la falla (ahora estos versos se ponen en el monumento dentro de cada escena para su explicación). La otra copia es algo más parecido a un llibret, también de Baldoví, y explica la falla de la calle Avellanas. Se ha comprobado que hay algunos versos de esta obra en el primer llibret de 1855. Ya no se sabe de ninguna otra obra impresa y conservada en la actualidad explicando fallas.

Baldoví nació en Sueca el 19 de marzo de 1809. Era doctorado en leyes y poeta. Tras acabar la carrera decidió dedicarse a la vida política, llegando a ser alcalde de su pueblo natal.

Era verdadera pasión lo que sentía por València y por las fallas. Fundó 3 semanarios: La Dolsaina (1844), El Tabalet (1847) y El Sueco.

 

El Sueco

fuente: amazon.es

El primer llibret de Falla

Baldoví escribió varias obras de teatro, la gran mayoría en valenciano, representaciones de miracles para las representaciones de los altares en las fiestas de San Vicente, poesías para carnavales. También escribió varias explicaciones de fallas desde los años 1850 y 1861, redactando así el primer llibret de falla que se conoce: el de la plaza de Almudín (1855). El librito narra la historia de una “llauradora» de Burjassot quien, al encontrarse necesitada de dinero, se ve obligada a ir a València para prostituirse. Literalmente, a vender su “conill” al mejor postor.

Baldoví tiene otros llibrets que, según Josep Lluís Marín, en su libro Sàtira i falles, fueron los de las fallas plantadas en la plaza del Almudín los años del 1856, al 1858 y el año 1860; el llibret de la plaza del Tossal en 1858 y 1861; y del Teatro Principal de 1858-59.
Baldoví utilizaba una narración erótica, irónica, con metáforas y dobles sentidos, solía añadir puntos suspensivos que anunciaban que venía un chiste de contraste. Hacia un uso ingenioso del lenguaje jurídico, y metafórico; cambiaba con facilidad del castellano al valenciano dándole a la narración un toque muy personal. También era asiduo a hacer autoplagio para que al lector le fuera más fácil ver identificado al autor en cada una de sus obras.

El llibret plasmaba de ese modo el carácter contestatario de las fallas, algo que hoy en día pasa desapercibido para la gran mayoría de la gente, eclipsado por la espectacularidad de algunos monumentos, pese a ser más necesario que nunca.

El concurso de llibrets de fallas. Su creación

Desde el año 1895 la entidad cultural valencianista “Lo Rat Penat” empieza a interesarse por las fallas, premiando a los monumentos plantados en la semana fallera. Pero es en 1903 cuando convoca el tradicional concurso de llibrets de falles. Para los falleros es un acto importante, ya que se premia la creatividad y el contenido de sus llibrets. El concurso se creó para premiar la poesía en valenciano, requisito importante para la presentación a la convocatoria.

Logo de lo Rat Penat

El primer premio que se concedió fue un galardón y el agraciado fue el llibret de la calle San Gil. El encargado de redactar ese llibret fue el poeta Rafael Azopardo. A partir de entonces fueron muchísimos los poetas que se presentaron al concurso, escritores de nombre que ensalzaron el certamen a lo más alto de las fiestas valencianas. En la actualidad es uno de los actos más importantes con que cuentan los falleros.

En los primeros concursos de llibrets, se regalaba el Plat de Glòria, un dulce típico de merengue, almendras, yema y bizcocho donde le ponían el escudo de València hecho de mazapán.

El llibret faller hace una gran referencia a la historia de las fallas y la cultura valenciana, potenciando el valenciano en su esplendor, dándole protagonismo a la memoria gráfica de cada ejercicio fallero.

Imprimir llibrets de fallaImprimir llibret de fallaImpresión de llibret de falla

En La Imprenta CG somos especialistas en este tipo de publicaciones –puedes encargar su impresión online o contactar con nosotros. Cada año imprimimos miles de estos pequeños libros que condensan la ilusión y el trabajo las comisiones falleras que, como cada 19 de marzo, se queman para resurgir de nuevo al año siguiente. Por eso no podíamos dejar de dedicarles una entrada en nuestro blog. ¡Felices Fallas!

Presupuestar llibrets de falla