Entre las actividades que conmemoran el 150º aniversario del nacimiento de Julio González, destaca la exposición que el IVAM le dedica hasta el 28 de febrero de 2027. Una relectura en la que la mujer protagoniza por completo las obras del artista.

La mujer en la obra de Julio González, celebrando el 150º aniversario del artista
La exposición del IVAM ofrece una nueva mirada sobre la obra del artista Julio González, gracias a la selección de la comisaria Brigitte Leal, prestigiosa historiadora del arte y directora adjunta emérita del Museo Nacional de Arte Moderno, Centre Pompidou, de París.
Leal no solo profundiza en la figura del escultor catalán, también introduce una perspectiva innovadora al situar en el centro del relato a las mujeres que desempeñaron un papel decisivo en su vida y en la preservación de su legado.
De este modo, el museo se convierte en un espacio de recuperación no solo de las mujeres artistas, sino también de reconocimiento a la importancia de comisarias, historiadoras y profesionales que han contribuido a transformar nuestra comprensión del pasado.

¿Cómo se organiza la exposición?
La muestra del IVAM plantea dos recorridos, uno biográfico y otro temático. El primero revela una red femenina determinante desde el ámbito familiar. Proveniente de una familia de artistas, hijo de Pilar Pellicer, hija a su vez del pintor Lluís Pellicer, Julio González creció en un entorno artístico en el que sus hermanas mayores, Pilar y Lola, desempeñaron un papel activo.
Tras la muerte del padre, fueron ellas quienes trasladaron el negocio familiar a París y ambas figuraron como diseñadoras de joyas en las Exposiciones Nacionales de Industrias Artísticas de Barcelona entre 1892 y 1898.
A estas figuras se suma Marie-Thérèse Roux, compañera sentimental del artista, musa y también creadora, joyera que vendía sus piezas a casas de alta costura.
Asimismo, la figura de Roberta González, hija del escultor, adquiere relevancia tanto por su propia producción artística como por su relación con el pintor Hans Hartung.

Por otro lado, el itinerario iconográfico propuesto por Brigitte Leal permite reconsiderar la representación femenina en la obra de González. Partiendo de figuras heredadas de la tradición académica —Eva, la Virgen—, el análisis se desplaza hacia la supuesta dicotomía entre la garçonne y la campesina.
La mujer urbana, culta y moderna, asociada a la lectura y a nuevas relaciones con el cuerpo contrasta con la figura de la campesina, vinculada al trabajo, la maternidad y la perpetuación de la vida.
El carácter pionero de Julio González como artista se pone de manifiesto en su interés por la recuperación de materiales, la incorporación de la soldadura autógena del hierro al lenguaje escultórico y en su reivindicación del campesinado, entre otras facetas.
Para la muestra del IVAM se ha renunciado al omnipresente cubo blanco y se han elegido tonalidades cálidas y terrosas en las salas que albergan las obras, subrayando de este modo la conexión con la materialidad, el acogimiento y la tierra.

¿Dónde se puede encontrar el catálogo de la exposición del IVAM?
En La Imprenta CG hemos tenido el honor de imprimir el catálogo realizado para la exposición de Julio González. Un libro con 228 páginas, encuadernado en cartoné y con textos de Blanca de la Torre, directora del IVAM, y Brigitte Leal, comisaria de la muestra.
Con más de 167 ilustraciones a color, esta edición trilingüe —castellano, valenciano e inglés— es el complemento perfecto para esta innovadora exposición.
El catálogo se puede adquirir en la tienda física del museo, así como en su tienda online.

¿Por qué Julio González es importante para el IVAM?
Para el IVAM, la trascendencia de Julio González no solo se centra en su proyección internacional como pionero de la escultura en hierro y renovador radical de las técnicas escultóricas, sino también porque la donación de un significativo cuerpo de obras marcó el origen del museo, fruto de la generosidad de Carmen Martínez y Vivianne Grimminger, herederas de la hija del artista, Roberta González.
A ellas está dedicada esta muestra, a las herederas del legado familiar que realizaron donaciones fundamentales en 1985, cuando las Cortes Valencianas tramitaban la ley de creación del museo, y en 1992, tres años después de su inauguración en 1989.
Estas donaciones incluían también un conjunto significativo de obras de Roberta González y de Joan González, hija y hermano del escultor.
El IVAM alberga la colección más importante del mundo de obras de González y, a lo largo de los años, ha desarrollado una labor sostenida de investigación, conservación y difusión que ha contribuido decisivamente al conocimiento público del artista.
