Parece que siempre han estado ahí, palitos y círculos representando casi cualquier acción que puedan realizar los humanos. Y, sin embargo, fue un diseñador gráfico alemán quién revolucionó los pictogramas clásicos al crear un conjunto de ellos para los Juegos Olímpicos de 1972.

¿Quién inventó los pictogramas modernos de líneas y círculos?
Otl Aicher, creador del conjunto de pictogramas para las Olimpiadas de Múnich de 1972, nació en 1922 en Ulm, Alemania. En su juventud, destacó por su compromiso político contra el nazismo. En 1937, no pudo entrar en la universidad debido a que fue arrestado tras su negativa a unirse a las Juventudes Hitlerianas.
Aunque fue reclutado a la fuerza por el ejército alemán para luchar en la II Guerra Mundial, en 1945 desertó. Tras la guerra, comenzó a estudiar en la Academia de Bellas Artes de Múnich y, al finalizar su formación, regresó a Ulm, su ciudad natal.
Allí contrajo matrimonio con Ingel Scholl, también conocida por su lucha conta el régimen nazi —dos de sus hermanos fueron fusilados por pertenecer a la resistencia contra el régimen—. Ambos fundaron junto a Max Bill la Escuela Superior de Diseño de Ulm. Desde sus inicios, la escuela se convirtió en un centro de referencia en el ámbito del diseño en Alemania. Se mantuvo activa hasta 1968.
Durante ese tiempo, además de su labor docente, Otl Aicher se labró una carrera en el ámbito del diseño gráfico corporativo, trabajando para numerosos clientes. Su labor contribuyó a modernizar la imagen de destacadas empresas alemanas, como Braun y Lufthansa.

Palos y círculos para representar el mundo
Si hay un proyecto por el que Otl Aicher es recordado, es el de liderar el equipo de diseño de los Juegos Olímpicos de Múnich de 1972.
Para esta labor, Aicher colaboró activamente con el creador de la imagen de los anteriores Juegos, los de Tokio 64, Masaru Katsumi.
Basándose en parte del trabajo de Katsumie, Aicher revolucionó el mundo del diseño con el conjunto de pictogramas que simbolizaban todos los deportes olímpicos.

Utilizando un sistema de cuadrícula, y usando exclusivamente círculos, líneas y ángulos de 45° y 90° para representar las figuras humanas, Aicher creó unos iconos universales que trascienden el idioma de cada país.
Las conocidas como figuras de palos (stick figures) han influenciado tanto en los sistemas de señalización que han sido utilizadas en transportes, aseos, edificios públicos y privados, y actualmente forman parte de la vida diaria de prácticamente toda la humanidad.
El trabajo de Aicher en Múnich 72 no sé limitó a la creación de los pictogramas, también colaboró en el diseño del logo y creo la primera mascota oficial, Waldi, un perro salchicha.

Tras los Juegos, Otl Aicher continuó trabajando, diseñando fuentes tipográficas, como la Rotis, y para diferentes clientes, como el Aeropuerto de Múnich.
Además, escribió numerosos libros de teoría del diseño, como El mundo como proyecto o Analógico y digital, que siguen formando parte de los planes de estudio de las escuelas de arte y diseño de todo el mundo.
